Evangelio del Domingo III de Adviento B
Comenzamos este comentario bíblico hablando del precursor, de Juan el Bautista, que aquél que fue el testigo de la Luz. Juan no era el Mesías, ni Elías, pero sí era uno de los más grandes profetas que anuncia la venida del Salvador, del Mesías esperado. El Cristo es la luz que vino al mundo no solo a iluminar el camino que debemos seguir sino que esa luz está unida a la vida eterna y al amor que es fuente tanto de la vida como de la Luz. Es por eso que debemos estar llenos de la luz para poder comunicar la vida espiritual y el amor que Cristo nos a dado!
