Domingo I de Adviento B
Jesús nos invita a estar atentos y a vigilar porque no sabemos cuándo va a ser su segunda venida. ¡Pero ese «velad» debe transformarse en esperanza y deseo de que Jesús venga, porque no solo estoy preparado sino que lo quiero y lo necesito tanto como una amigo espera a otro amigo, que no ve la hora que llegue!
